Durante varios años, Siri fue uno de los asistentes virtuales más populares del planeta pero también uno de los que menos evolucionó. Mientras ChatGPT, Gemini y otras herramientas comenzaron a mantener conversaciones cada vez más complejas, el asistente de Apple seguía siendo utilizado principalmente para poner una alarma, preguntar el clima o llamar a un contacto. Ahora, la compañía quiere darle una nueva vida y también una nueva casa.
Apple presentó HomeView, una pantalla inteligente diseñada para convertirse en una especie de centro de operaciones del hogar. El dispositivo combina varias funciones que ya conocemos de otros productos de la marca: tiene pantalla, parlantes, cámara, aplicaciones y, obviamente, una integración muy profunda con el iPhone. Pero su verdadero protagonista es Siri AI.
HomeView cuenta con una pantalla Liquid Retina de 7 pulgadas ubicada sobre una pequeña base con parlantes. Puede apoyarse sobre una mesa, mesada o escritorio, pero también existe una segunda versión diseñada especialmente para colgar en la pared. En ambos casos, su precio en Estados Unidos será de 299 dólares y comenzará a comercializarse el 13 de noviembre.
La idea recuerda rápidamente a productos como Echo Show de Amazon o Nest Hub de Google. Sin embargo, Apple busca diferenciarse utilizando una de sus principales fortalezas: la cantidad de información que ya guarda nuestro teléfono.
HomeView puede reconocer hasta seis integrantes de una familia a través de sus rostros y modificar automáticamente lo que aparece en pantalla de acuerdo a quién tenga adelante. De esta manera, una persona podría acercarse y consultar sus mensajes, calendario o recordatorios. Minutos después, otro miembro de la familia podría hacer exactamente lo mismo pero accediendo a su propia información.
En este punto entra en juego Siri AI.
La nueva versión del asistente puede mantener conversaciones más naturales, recordar el contexto de una pregunta y acceder a información personal cuando se encuentra vinculada con un iPhone o iPad compatible con Apple Intelligence. Por ejemplo, podríamos preguntarle a qué hora tenemos una reunión, pedirle que busque algo que nos enviaron por mensaje y después crear un recordatorio relacionado con esa información.
Es decir que Siri empieza a dejar atrás el viejo funcionamiento basado en órdenes muy específicas. Ya no sería necesario aprender exactamente cómo pedirle algo para conseguir una respuesta.
Pero Apple no diseñó HomeView solamente para conversar.
El dispositivo también funciona como tablero de control para una casa inteligente. Desde su pantalla podemos encender luces, modificar la temperatura, cerrar persianas, controlar cerraduras o mirar las cámaras de seguridad. Inclusive, puede mostrar hasta nueve transmisiones de video al mismo tiempo.
Siguiendo esta línea, Apple presentó junto al dispositivo una nueva colección de productos para el hogar desarrollados con compañías como LG y Schneider Electric. Entre ellos aparecen cámaras, termostatos, sensores, cerraduras y timbres inteligentes.
De esta manera, HomeView parece ser apenas la pieza central de una estrategia bastante más grande.
Otro punto interesante es la cocina. Apple imagina al dispositivo sobre una mesada mostrando recetas paso a paso, controlando varios temporizadores y respondiendo preguntas mientras una persona cocina. También permite realizar videollamadas por FaceTime con Center Stage, reproducir música, mostrar fotografías o utilizar aplicaciones como Calendario, Mensajes y Recordatorios.
Hasta acá, muchas de estas funciones ya existen de alguna manera en un iPhone o iPad. Entonces, ¿para qué necesitamos otra pantalla?
La respuesta de Apple parece estar en convertir la inteligencia artificial en algo ambiental. Es decir, que esté disponible constantemente sin tener que sacar el celular del bolsillo, abrir una aplicación o sentarnos frente a una computadora.
Este concepto puede ser bastante más importante que el propio dispositivo.
Durante los últimos años, la inteligencia artificial estuvo vinculada principalmente con una interfaz de chat. Abrimos ChatGPT, Gemini o cualquier otra plataforma, escribimos una pregunta y esperamos una respuesta. Apple propone algo diferente: que la inteligencia artificial forme parte del espacio físico donde estamos.
HomeView sabe quién está delante, conoce determinada información sobre esa persona y puede actuar sobre diferentes objetos de la casa.
Obviamente, esto también abre una discusión importante sobre privacidad. Apple asegura que el reconocimiento de usuarios se procesa de manera segura dentro del dispositivo y que cada persona solamente puede acceder a su propia información. Además, muchas de las funciones personales dependen de que el iPhone del usuario se encuentre cerca y conectado a la misma red.
Será uno de los puntos más importantes para evaluar cuando el equipo llegue a los hogares.
Por ahora, HomeView comenzará a venderse en Estados Unidos y otros mercados seleccionados, pero no estará disponible inicialmente en la Unión Europea debido a que Siri AI todavía no funciona allí.
Apple llegó bastante tarde al mercado de las pantallas inteligentes. Amazon presentó el primer Echo Show hace casi una década y Google lleva varios años experimentando con productos similares.
Sin embargo, la inteligencia artificial vuelve a repartir las cartas.
Si Siri AI logra realmente entender conversaciones, utilizar información personal y controlar los objetos que tenemos alrededor, HomeView podría convertirse en algo bastante más interesante que un iPad pequeño apoyado sobre una mesada.
Tal vez, la próxima gran batalla de la inteligencia artificial ya no esté solamente dentro de nuestros teléfonos o computadoras. También podría empezar a disputarse habitación por habitación.