Follow tenía algo nuevo para contar. El problema era que la logística llevaba años contándose casi siempre de la misma manera.
Camiones impecables. Rutas interminables. Depósitos gigantes. Choferes mirando el horizonte con cara de banco de imágenes.
Todo muy logística. Todo bastante poco Follow.
La empresa combina tecnología, personas y procesos para hacer más simple y eficiente una operación logística que históricamente estuvo llena de fricciones. Necesitábamos que su comunicación transmitiera esa misma idea: una compañía que no mira cómo se hicieron siempre las cosas, sino cómo se pueden hacer mejor.
Así que tomamos otra ruta.
Usamos inteligencia artificial para desarrollar desde cero un universo visual propio para Follow. Creamos personajes, vehículos, escenarios y situaciones que nos permitieran hablar de logística sin depender de los códigos visuales que se repiten una y otra vez dentro de la categoría.
La IA no apareció solamente como una herramienta para producir imágenes. Se convirtió en parte del proceso creativo y en una forma de construir un lenguaje de marca reconocible, flexible y capaz de generar contenido a escala.
Pero cambiar las imágenes no alcanzaba.
El trabajo también incluyó un rebranding de Follow y el desarrollo de una nueva idea que pudiera resumir lo que hace la compañía:
FOLLOW. CONECTADOS PARA AVANZAR.
Porque Follow no se trata solamente de mover una carga de un punto a otro. Se trata de conectar tecnología con logística, empresas con transportistas, información con decisiones y cada viaje con el próximo.
Conectar para que todo pueda seguir avanzando.
El resultado fue una nueva identidad de marca, un universo visual propio y una campaña con contenidos producidos 100% con inteligencia artificial.
En una categoría acostumbrada a mostrar siempre el mismo camino, buscamos uno distinto.
Una nueva ruta para una marca que nació para estar en movimiento.